Beneficios del trote en la salud y calidad de vida de las personas.

Las enfermedades crónicas tales como los derrames cerebrales, el cáncer, los ataques cardiacos, la hipertensión arterial y diabetes son consideradas como los problemas más importantes de salud pública. Ellas son las principales responsables de un gran número de fallecimientos en la mayoría de los países del mundo, y están altamente relacionadas con el estilo de vida y hábitos alimenticios de las personas.

 

Se ha demostrado ampliamente en la literatura especializada los efectos positivos de mantener una actividad física sistemática, así como la disminución de los índices de mortalidad a consecuencia de las enfermedades degenerativas asociadas al ocio y falta del seguimiento de una actividad física de manera sistemática y constante.

 

Diversas organizaciones relacionadas con el estudio y seguimiento de los benéficos del ejercicio físico, entre ellos la Organización Mundial de la Salud (OMS) el Colegio Americano de Medicina Deportiva (ACSM) la Asociación Americana del Corazón (AHA) y otros recomiendan el seguimiento de una actividad física de mediana intensidad al menos 30 minutos diarios, unos cinco días a la semana para producir beneficios para la salud y prevenir la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles.

 

Algunos de los benéficos de mantener una actividad física como el trote o la caminata son: Desde el punto de vista corporal se presenta una disminución de la grasa subcutánea, a la vez de un incremento de la masa muscular, la fuerza muscular, la densidad mineral ósea, la flexibilidad y la elasticidad y otros.

 

Fisiológicamente se puede observar un aumento del volumen de sangre circulante, la ventilación pulmonar, la resistencia física, así como una reducción de la frecuencia cardíaca y la presión arterial.

 

De igual manera, trotar o caminar a un ritmo moderado incrementa los niveles de HDL (colesterol bueno) y ayuda a disminuir los niveles de triglicéridos, colesterol total y colesterol LDL, de mucha importancia para no padecer de arterosclerosis, y tiene un efecto positivo en la disminución de los niveles de glucosa en la sangre, lo cual contribuye en la prevención y el control de la diabetes.

Otro factor muy importante, donde el seguimiento de un programa organizado de entrenamiento físico a través de la carrera tiene una influencia positiva es el aspecto psicosocial, ya que correr nos permite mejorar la confianza, la autoestima, el estado de ánimo y controlar el insomnio.

 

Las personas que corren por lo general son más adaptables y tienen una mejor disposición al compartir e interactuar con otras personas.

 

Además de los benéficos psicosociales ya mencionados, trotar o caminar ayuda a prevenir la pérdida de las funciones cognitivas como la memoria y la capacidad de concentración.

 

Las personas que corren regularmente presentan un menor riesgo de sufrir episodios depresivos, estrés y ansiedad, sobre todo si el entrenador ha tenido cuidado en no provocar mucha presión ente ellos por el hecho de querer ganar o mejorar sus marcas personales, lo cual como se dijo en el artículo anterior puede crear obsesión entre los practicantes de esta actividad.

 

Muchos estudios sobre los efectos del ejercicio de resistencia y los ejercicios aeróbicos sobre la cognición en adultos mayores, sugieren que hay varios mecanismos implicados en la mejora de la salud cognitiva y mental del individuo, por lo que las inclusiones de determinados ejercidos de musculación combinados con el trote podrían tener un efecto positivo en la reducción de los factores que propician la Enfermedad de Alzheimer.

 

Algunos aspectos a considerar para iniciar un programa de carrera o caminata:

En primer lugar, es muy importante la realización de un examen médico a fin diagnosticar cualquier anomalía ya sea de tipo cardiovascular, respiratorio u otra, que pueda incrementarse a iniciar la práctica de la carrera.

La intensidad del ejercicio debe ser moderada, al menos 30 minutos al día, unos 5 días de la semana o más.

 

El trote debe ser de bajo impacto, evitando un exceso de estrés articular, preferiblemente en las horas más frescas del día.

 

Una vez que su entrenador lo considere prudente se puede incluir ejercicios con pesas para que se produzca una mayor adaptación muscular al ejercicio.

Se recomienda el uso de un calzado y vestimenta adecuada, así como la ingesta de agua para reponer el líquido perdido durante el ejercicio, o una bebida energética en caso de que la duración e intensidad del mismo lo requiera.

 

Eduardo Navas

Citlali Motion

Entrenador

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